Cómo añadir bolsillos de parche a un chaleco de disfraz con forro sin coserlos al forro
Para añadir un bolsillo de parche a un chaleco de disfraz que ya tiene forro, mantenga el forro separado de la tela exterior del chaleco mientras fija el bolsillo. El método más controlado consiste en abrir un tramo corto de una costura existente del forro, apartar el forro y coser el bolsillo únicamente a la capa exterior. Si no puede acceder al espacio entre las capas, cosa el bolsillo a mano con puntadas que solo tomen la tela exterior. Estos métodos son adecuados para prendas ligeras de disfraces; un bolsillo destinado a llevar objetos más pesados requiere una sujeción más resistente y una prueba cuidadosa.
Elija el método de fijación
Primero revise el interior del chaleco para ver si hay alguna abertura que permita acceder al espacio entre el forro y la tela exterior. Es posible que pueda aprovechar una abertura en el dobladillo o en una costura interior. Si el forro está completamente cerrado, puede descoser con cuidado un tramo corto de una costura del forro y volver a cerrarlo más tarde. La confección de los chalecos varía: algunos patrones dejan aberturas laterales para darles la vuelta, mientras que otros cierran el dobladillo o utilizan otra abertura de giro. Utilice una abertura existente siempre que sea posible y evite descoser las costuras estructurales del chaleco o la tela exterior.
Abrir una costura del forro le permite colocar el panel exterior del chaleco plano bajo la máquina sin atrapar el forro. Esto hace que coser a máquina sea una opción práctica para un bolsillo que tendrá un uso regular y ligero. Una puntada invisible o escondida cosida a mano puede mantener la costura exterior de forma discreta, pero lleva más tiempo y puede ser menos duradera con el uso. Helen’s Closet describe cómo coser bolsillos a la capa exterior antes de colocar el forro; Threads explica un método a máquina y a mano para fijar bolsillos de forma resistente e invisible.
Revise el chaleco y planifique la ubicación
Extienda el chaleco sobre una superficie plana e inspeccione la zona desde ambos lados. Busque vistas, pinzas, costuras, cierres, bolsillos existentes o adornos que puedan interferir con el bolsillo o con la máquina. Póngase el chaleco o colóquelo en un maniquí para comprobar que la ubicación prevista quede a mano y se vea equilibrada. Marque las esquinas superiores y el centro del bolsillo con tiza de sastre lavable o puntadas de hilván.
Compruebe que la abertura del bolsillo sea cómoda de alcanzar y no se superponga con un cierre o con un margen de costura. Si va a añadir un par, mida desde puntos fijos como el centro delantero y el dobladillo para que su colocación sea simétrica. Sujete con alfileres o hilvane el bolsillo temporalmente y mire el chaleco desde el frente antes de coser. Este es el momento más fácil para ajustar su altura o ángulo.
Prepare el bolsillo
Remate primero el borde superior del bolsillo, luego doble hacia adentro y planche los márgenes de costura laterales e inferiores. Utilice un paño de planchar y una temperatura adecuada tanto para la tela del bolsillo como para la del chaleco; si las telas son diferentes, haga una prueba en un retal o en una zona oculta. Para un bolsillo en punta o curvo, recorte o desbaste los márgenes abultados según sea necesario para que el borde terminado quede plano. Mantenga el forro fuera de la costura de fijación del bolsillo: el bolsillo debe quedar sujeto a la capa exterior del chaleco, mientras que el forro del chaleco permanece libre por detrás.
Sujete con alfileres o hilvane a lo largo de los bordes planchados, haciéndolos coincidir con las marcas de colocación. En el caso de un bolsillo con solapa o con adornos gruesos, compruebe que la abertura permanezca despejada y que el borde superior esté seguro. Evite depender únicamente de adhesivos para una prenda que se manipulará; esto no sustituye el cosido en los bordes del bolsillo.
Abra el forro con cuidado
Si necesita mayor acceso, dé la vuelta al chaleco y localice una costura del forro que pueda abrirse y repararse con prolijidad. Descosa solo las puntadas suficientes para poder deslizar el delantero del chaleco bajo el prénsatelas y mantener el forro apartado del área de trabajo. Tenga cuidado de no cortar la tela del forro ni la capa exterior. Si la costura del forro es difícil de identificar, ya está dañada o se encuentra debajo de una vista que sería difícil de restaurar, utilice en su lugar el método de costura a mano.
Planche el panel exterior del chaleco para que quede plano sin marcar dobleces en el forro. Antes de coser, compruebe desde el derecho que el bolsillo siga en sus marcas y que el forro no se haya doblado debajo de él. El objetivo es que solo el bolsillo y la tela exterior del chaleco queden incluidos en la costura.
Cosa el bolsillo a la capa exterior
Con el delantero del chaleco bien apoyado y plano, cosa alrededor de los laterales y la parte inferior del bolsillo cerca del borde doblado. Gire con cuidado en las esquinas y deje la abertura sin coser. En los dos extremos superiores, añada puntadas cortas de refuerzo donde las costuras laterales se unen con la abertura del bolsillo; las guías para bolsillos de parche recomiendan reforzar estos puntos de tensión para reducir el riesgo de que el bolsillo se desgarre. Sewing.org describe opciones de pespunte y refuerzo de aberturas de bolsillos.
Si la máquina de coser no puede alcanzar la zona sin enganchar otra parte del chaleco, deténgase y cambie a la costura a mano. Cosa pequeñas puntadas escondidas o invisibles a través del borde doblado del bolsillo y solo unos pocos hilos de la tela exterior. Haga unas cuantas puntadas y luego revise el derecho y el revés para confirmar que no haya atrapado el forro. Mantenga las puntadas uniformes, especialmente en las esquinas inferiores, donde el bolsillo puede tirar durante el uso.
Cierre el forro e inspeccione el resultado
Antes de cerrar la abertura del forro, ponga el chaleco del derecho y compruebe que el bolsillo quede plano, se abra con facilidad y esté sujeto únicamente a la capa exterior. Introduzca una mano entre el forro y el chaleco para palpar y detectar posibles puntadas atrapadas o que el forro esté retorcido. Tire suavemente de cada esquina del bolsillo y coloque un objeto ligero de disfraz dentro para verificar la sujeción. Esta es una comprobación práctica, no una garantía de que el bolsillo pueda llevar objetos pesados o afilados de manera segura.
Vuelva a poner el chaleco del revés, doble los márgenes de costura del forro a su posición original y cierre la abertura con pequeñas puntadas escondidas. Las instrucciones de forrado de chalecos comúnmente rematan los bordes restantes del forro doblando hacia adentro el margen de costura y cerrándolos con puntada escondida. El tutorial de forrado de chalecos de Simplicity muestra este método de acabado. Planche suavemente la costura reparada, manteniendo la plancha alejada de forros delicados o materiales decorativos, a menos que sus cuidados lo permitan.
Adapte el bolsillo a su uso previsto
Para el bolsillo de un chaleco de disfraz destinado a un pañuelo, una nota de utilería u otro objeto ligero, un bolsillo cosido cuidadosamente y sujeto solo a la tela exterior suele ser una solución adecuada. Un uso frecuente, un contenido más pesado, telas elásticas o un tejido suelto someten a mayor tensión la fijación. En esos casos, añada un refuerzo adecuado detrás de la tela exterior antes de coser si la confección lo permite, o utilice un diseño de bolsillo y un método de fijación previstos para cargas más pesadas. Evite sobrecargar el bolsillo e inspeccione las puntadas de las esquinas después de usarlo.
La comprobación clave es sencilla: el bolsillo debe quedar plano y accesible, y el forro debe colgar libremente sin estar cosido al bolsillo. Si alguna de las capas se frunce, descosa las puntadas afectadas y corrija las capas antes de usar el chaleco.
