Blog de Metlivi

Cómo empezar a hacer scrapbooking sin fotos impresas

Puedes empezar un álbum de recortes con un cuaderno, un bolígrafo y algunos elementos de papel que ya tengas. Diseña cada página en torno a un pequeño recuerdo o tema, y luego combina una entrada, una nota, un recibo, un envoltorio, un boceto o un pie de foto escrito a mano para mostrar qué ocurrió y cuándo. Las fotos impresas son opcionales: los recuerdos de papel comunes pueden transmitir la historia, y siempre puedes añadir fotos más adelante si imprimirlas resulta más asequible.

15 de octubre de 20266 min de lecturaPor Metlivi Editorial Team
Sección 1

Elige un formato sencillo que ya tengas

Empieza con un cuaderno escolar, unas cuantas hojas de papel dobladas y grapadas, o una carpeta de anillas con hojas que tengas a mano. Utiliza lo que ya tengas a tu alcance antes de comprar un álbum específico. Un cuaderno es fácil de empezar, pero puede ser difícil de ampliar; una carpeta de anillas te permite añadir y reorganizar páginas, pero requiere un método para evitar que los objetos pequeños se salgan. Deja un poco de espacio alrededor de las piezas más gruesas para que el cuaderno se pueda cerrar sin forzar la encuadernación.

Elige un tema acotado y fácil de completar: un mes, un pasatiempo, una estación, un viaje, un trimestre escolar o una colección de pequeños momentos cotidianos. Un tema específico te ofrece una regla útil para clasificar. Si un objeto no encaja, guárdalo en un sobre para otra sección en lugar de intentar incluirlo todo.

Sección 2

Reúne recuerdos que puedan sustituir a las fotos

Busca elementos que ayuden a identificar un momento: entradas, recibos, menús, listas escritas a mano, mapas, etiquetas, tarjetas de felicitación, envases, adornos de papel prensado o una nota sobre una conversación. Un álbum de recortes también puede incluir dibujos, figuras recortadas de papel sobrante y descripciones breves. Los museos recopilan recuerdos impresos efímeros (ephemera), como postales, publicidad y tarjetas comerciales, como material que ofrece una mirada a la vida cotidiana, demostrando cómo incluso los impresos ordinarios pueden contextualizar una página. The Metropolitan Museum of Art, “Immaterial: Paper”

Antes de empezar, junta una pequeña cantidad en lugar de vaciar todos los cajones. Clasifícala en tres montones: listo para usar, necesita pie de foto o fecha, y guardar para más adelante. Si una pieza es importante o frágil, consérvala intacta y escribe a mano sus detalles en la página. En el caso de un recorte de periódico, considera copiar o resumir el texto relevante en lugar de pegar el original: el papel de periódico puede ser ácido y afectar a los materiales cercanos. New York State Archives, “Scrapbooks and Albums”

Sección 3

Crea una página con un diseño que puedas repetir

Un diseño sencillo hace que sea más fácil empezar sin necesidad de artículos decorativos. Divide la página en tres funciones: un encabezado, un recuerdo o dibujo principal y un breve pie descriptivo. Escribe la fecha o el momento aproximado, el lugar y un detalle concreto que quieras recordar. Si no sabes la fecha exacta, indícalo con honestidad —por ejemplo, «a principios de otoño» o «en algún momento de las vacaciones escolares»— en lugar de adivinarla.

Distribuye los elementos antes de fijarlos. Prueba a colocar primero la pieza más grande y luego añade una nota más pequeña o una tira de papel sobrante de color como borde. Deja algo de espacio en blanco para que la escritura siga siendo legible. Si no tienes ningún recuerdo de un evento concreto, diseña la página a partir de una lista, un boceto rápido, un mapa dibujado de memoria o unas cuantas frases que describan qué había en la mesa, qué escuchaste o qué hiciste.

Sección 4

Usa materiales gratuitos sin que el álbum se vuelva desordenado

Los materiales útiles pueden ser mínimos: tijeras, un lápiz o bolígrafo, una regla, papel sobrante y un sobre para los objetos sueltos. Reutiliza envases limpios o bolsas de papel para los fondos y corta recortes para hacer etiquetas o formas sencillas. Usa un lápiz para planificar la distribución antes de escribir con tinta. Si quieres añadir color, limítate a uno o dos tonos obtenidos de materiales que ya tengas; repetir una pequeña gama de colores puede hacer que recuerdos que no guardan relación se vean armoniosos.

Evita añadir objetos voluminosos que hagan que las páginas queden irregulares o que fuercen la encuadernación. Si un recuerdo es demasiado grueso, grande o difícil de sujetar, escribe una etiqueta para identificarlo y guárdalo en un sobre aparte junto al álbum de recortes. Anota la fecha o el tema de la página en el sobre para que puedas relacionarlo con la historia correspondiente más adelante.

Sección 5

Sujeta los elementos originales con cuidado

Para un álbum informal, elige un método de sujeción que se adapte al valor del objeto. Una copia manuscrita o un dibujo se pueden pegar libremente. Si se trata de una entrada o una nota que quizás quieras retirar más adelante, deslízala dentro de un bolsillo de papel o métela bajo esquineras de papel en lugar de cubrir el reverso con pegamento. La Biblioteca del Congreso recomienda métodos no adhesivos, como las esquineras de papel para fotos en los álbumes, y desaconseja la cinta adhesiva, las grapas y los clips para fines de conservación. Library of Congress, “Preservation Measures for Scrapbooks and Albums”

Si el objeto es único, antiguo o especialmente valioso a nivel sentimental, no lo recortes ni lo pegues. Los Archivos Nacionales de Australia recomiendan usar copias de fotografías o documentos en las composiciones cuando sea importante conservar el original, y explican que el adhesivo puede manchar el papel o ser difícil de retirar. National Archives of Australia, “Creating a scrapbook” Una alternativa práctica y económica es escribir su contenido o detalles en la página y guardar el original en un sobre etiquetado aparte.

Sección 6

Haz que la historia sea comprensible en el futuro

Un recuerdo puede perder su significado si olvidas a qué correspondía, así que añade algunos detalles identificativos mientras la memoria aún esté fresca. Anota quién, qué, dónde y cuándo, siempre que esos datos importen. Si incluyes una cita copiada o un recorte, registra de dónde procede y su fecha; los Archivos Nacionales de Australia recomiendan específicamente indicar los nombres de las publicaciones y las fechas de los recortes. No escribas sobre el recuerdo en sí si al hacerlo podrías dañarlo.

Ponle a cada página un título que exprese lo que tienen en común sus elementos, como «Mercado del sábado» o «Cosas que leí este mes». No es necesario escribir una entrada de diario completa. Una o dos frases concretas bastan para conectar las piezas: para qué era la entrada, por qué guardaste la etiqueta o qué lograste hacer con la ayuda de esa lista manuscrita.

Sección 7

Guarda el álbum de recortes en un lugar donde se conserve bien

Conserva el álbum terminado en un lugar seco, protegido de la luz solar directa, el calor y la humedad. Los Archivos Nacionales de EE. UU. aconsejan guardar los álbumes en posición horizontal y evitar áticos calurosos, así como sótanos o garajes húmedos, ya que estas condiciones pueden volver quebradizos el papel y los adhesivos o propiciar la aparición de moho. National Archives, “Preserving Scrapbooks” En el caso de un cuaderno nuevo y ligero, la clave está en evitar lugares con temperaturas o niveles de humedad extremos y no apilar objetos pesados encima.

Haz una revisión rápida después de cada sesión: las páginas deben pasar sin atascarse, los objetos sueltos deben estar en sus bolsillos etiquetados y el cuaderno debe cerrarse sin necesidad de forzarlo. Si una página ha quedado demasiado recargada, pasa los elementos sobrantes a un sobre etiquetado en lugar de meterlos a la fuerza. Esta pequeña rutina facilitará seguir añadiendo páginas sin depender de fotografías impresas.

Sección 8

Fuentes

Lecturas relacionadas

Sigue explorando este tema