Describir regiones que interactúan en lugar de un punto de razonamiento
El razonamiento está asociado con un conjunto de áreas cerebrales que interactúan entre sí, especialmente partes de la corteza prefrontal y la corteza parietal. No existe un único «punto de razonamiento» fijo: diferentes problemas apelan a distintos tipos de información y operaciones mentales, y el cerebro coordina esos procesos a través de una red. En términos sencillos, las áreas prefrontales pueden ayudar a mantener un objetivo o una regla en mente y a combinar información, mientras que las áreas parietales pueden ayudar a representar o comparar relaciones. Son guías útiles, no asignaciones unívocas.
Por qué el razonamiento involucra una red
Una tarea de razonamiento puede requerir varios pasos: comprender la pregunta, retener datos relevantes en la mente, comparar posibilidades, detectar una relación y elegir una respuesta. Estos pasos utilizan diferentes tipos de información. Un acertijo visual, por ejemplo, requiere procesar formas; un argumento verbal requiere procesar palabras y significados. Ambos también pueden requerir atención, memoria y la verificación de una regla.
El capítulo educativo sobre procesamiento asociativo y ejecutivo del University of Texas Health Science Center at Houston describe cómo las áreas de asociación vinculan la información de las áreas sensoriales y de otras áreas de asociación, y cómo las áreas prefrontales participan en la memoria, la planificación y la formación de conceptos de orden superior. Ese panorama general ayuda a explicar por qué el razonamiento se describe mejor como una actividad coordinada que como una tarea realizada por una sola porción aislada de corteza.
Los investigadores utilizan imágenes cerebrales para comparar la actividad durante las tareas, y esas comparaciones pueden mostrar qué áreas intervienen en condiciones particulares. Pero el hecho de que un área se vuelva más activa durante una tarea no significa por sí solo que realice toda la tarea o que se utilice únicamente para el razonamiento. El patrón observado depende de lo que se pide hacer a los participantes, qué tarea de comparación se utiliza y cómo analizan los datos los investigadores.
Qué pueden aportar las áreas prefrontales y parietales
La corteza prefrontal se ubica hacia la parte anterior del cerebro. Algunas de sus regiones participan en el mantenimiento de objetivos e información, la selección de reglas relevantes y la combinación de información a medida que una tarea se vuelve más compleja. En un experimento revisado por pares, Wendelken y sus colaboradores estudiaron el razonamiento relacional en niños y adolescentes. Los participantes evaluaron si dos elementos visuales compartían un rasgo, o si dos pares coincidían según el mismo rasgo. Los investigadores descubrieron que la corteza prefrontal rostrolateral y el lóbulo parietal inferior mostraban diferentes patrones de activación para los juicios relacionales más simples y más complejos, y que esos patrones cambiaban entre los 6 y los 18 años.
Ese experimento respalda un ejemplo prudente: la corteza prefrontal rostrolateral puede contribuir cuando el razonamiento requiere combinar relaciones, mientras que las áreas parietales inferiores pueden contribuir a representar o trabajar con relaciones. Esto no establece una división del trabajo universal, y sus participantes fueron personas jóvenes que realizaban una tarea visual particular. Otras tareas, grupos de edad o métodos de análisis pueden mostrar patrones diferentes.
La corteza parietal se encuentra hacia la parte superior trasera del cerebro. Incluye áreas involucradas en el procesamiento de información espacial y numérica, entre otras funciones. Un estudio independiente que utilizó las Matrices Progresivas Avanzadas de Raven examinó el razonamiento visoespacial y el verbal-analítico, y halló diferentes asociaciones con la conectividad cerebral espontánea a través de diversas regiones, incluidas áreas visuales, parietales, temporales y frontales. El informe de los autores, revisado por pares, es otro recordatorio de que el «razonamiento» incluye distintas demandas de tarea y no se asigna de manera simple a una sola ubicación.
Una comparación de tareas: una regla, dos tipos de razonamiento
Considere dos tareas ilustrativas. En la primera, usted ve una secuencia de figuras y decide qué figura completa un patrón visual. En la segunda, lee un argumento breve y decide si su conclusión se deduce de sus premisas. Ambas implican encontrar o verificar una relación, pero la primera depende en gran medida de información visual y espacial, mientras que la segunda se basa más en el lenguaje y el significado.
Esta comparación es una explicación, no una evaluación individual ni la afirmación de que estas tareas exactas produzcan un escáner cerebral en particular. Muestra por qué los detalles de la tarea importan: una tarea de patrones visuales puede reclutar procesos visuales y parietales junto con el control y la comparación; un argumento verbal puede reclutar procesos relacionados con el lenguaje junto con el control y la comparación. Los sistemas prefrontales pueden ayudar a mantener activo el objetivo o la regla relevante en cualquiera de los casos, mientras que las contribuciones parietales pueden variar según la información y las relaciones que se estén considerando. El patrón específico depende de la tarea.
Qué significa —y qué no significa— estar «asociado con el razonamiento»
Cuando un área cerebral se asocia con el razonamiento, por lo general significa que los investigadores observaron una relación entre la actividad en esa área y el rendimiento o las demandas de la tarea en un estudio. No significa que esa área por sí sola cause todo el razonamiento, que cada tipo de razonamiento la utilice de la misma manera, o que mirar la imagen cerebral de una persona proporcionaría una medida simple de su capacidad de razonamiento. Una revisión de la investigación frontoparietal describe la red como un soporte para la coordinación flexible con otras redes cerebrales, y señala que su organización funcional varía entre los individuos; consulte la revisión de Marek y Dosenbach.
La respuesta breve más precisa es que el razonamiento se basa en redes distribuidas que interactúan entre sí. Las regiones prefrontales suelen estar involucradas en el mantenimiento de objetivos y la combinación de información; las regiones parietales pueden contribuir a representar y comparar relaciones. Qué áreas son las más importantes depende del tipo de razonamiento y de las demandas de la tarea.
Lea con atención los titulares sobre regiones cerebrales
Si un titular dice que un área es la sede del razonamiento, busque la tarea utilizada en el estudio subyacente. Pregúntese si los participantes resolvieron un acertijo visual, juzgaron un argumento o compararon cantidades. Luego verifique qué actividad de comparación utilizaron los investigadores y si el resultado describe un promedio entre los participantes. Un área destacada puede ser una parte importante de una tarea sin actuar en solitario. Este hábito de lectura hace que la afirmación científica sea más útil: permite conocer lo que halló un estudio sin descartar que otras tareas y redes produzcan patrones diferentes.
Fuentes y alcance
La comparación original de dos tareas ilustra los límites de mapear una sola área para todo el razonamiento. Las fuentes enumeradas respaldan los hechos expuestos; los ejemplos y ejercicios son aplicaciones editoriales originales.
